martes, 3 de mayo de 2011

Identidad y Elecciones


Actualmente atravesamos por el proceso electoral de elecciones presidenciales, que se realiza en nuestro país, cada 5 años.
Decimos adiós al gobierno actual, y recibimos a otro, mejor o peor, no lo sabemos. Nunca lo sabemos, solo nos esperanzamos en las propuestas de los candidatos, en sus campañas.
Nosotros, como buenos ciudadanos, tenemos que cumplir con nuestro deber como peruanos, nuestro derecho al voto, o sea, elegir libremente a quien nos gobernará durante los 5 años siguientes.

¿Pero es en realidad votar, un derecho? Con los derechos se nace, se los obtiene, se los recuperan, pero no se obliga a tenerlos, al hacerlo se les quita su naturaleza y simplemente dejan de serlo.

La preocupación de muchos seria, si el voto fuese voluntario, entonces, ¿quién votaría? Si según el diario “La voz”, al 67% de electores no les interesa la política. Es un porcentaje de personas aburridas de lo mismo, algunos esperando nunca ser miembros de mesa, incómodos de ir a su centro de votación por miedo a la multa, y sobre todo de ver como gobiernos corruptos se burlan del pueblo.
Durante campaña para la primera vuelta 5 candidatos se disputaban el primer lugar en las encuestas. Uno de izquierda y cuatro candidatos de derecha, que si sus buenas intenciones para trabajara por el país hubiesen sido verdaderas, la derecha se hubiese unido en un solo candidato. Pero sus intereses de poder van mucho más allá que tener la buena intención de trabajar por el país.
Pasaron a segunda vuelta Ollanta Humala y Keiko Fujimori, ambos con cargos pasados. Ollanta Humala de golpista, junto a su hermano Antauro Humala (ahora preso), y Keiko Fujimori con la sombra del gobierno dictatorial de su padre Alberto Fujimori (también preso).
Votar por quien nos parezca el mal menor, es la solución para muchos. Si hasta hemos llegado a pensar que la corrupción es algo normal en el Perú.
La identidad no se encuentra en las urnas, se encuentra en comprender y conocer a la diversidad, a nuestros pueblos, a nuestra gente y a nuestros verdaderos intereses, no a los de ellos, que siguen discutiendo sobre desarrollo, mientras el agua y la comida están envenenadas, y gente muere de hambre.

Empezar el cambio por nosotros mismo es un gran paso, no como peruanos, sino como personas que somos, y dejar de seguir esperando que un gobierno nos mejore la vida. Los gobiernos tienen otros intereses que preocuparse por mejorarnos, al contrario, a ellos les conviene que seamos un pueblo ignorante y sumiso, esperando sus migajas.
La solución no está en elegir un mejor gobernante, la solución está en nuestras manos, en organizarnos y construir nuestro propio destino.
Eduquémonos y eduquemos, que la libertad no se nos concederá a las buenas.




3 comentarios:

Sergio dijo...

Debiéramos hacer como en "Ensayo sobre la Lucidez" del maestra Saramago, dejando las urnas vacías e impolutas. Igual así lleguen a darse por aludidos y replantearse qué están haciendo mal.

Cess dijo...

Claro Sergio, ese libro es genial. Saramago es un tipo muy sabio, siempre me pregunto si pasara lo que el libro... claro obviando la parte de terrorismo de estado... una organización, seria genial.

paul dijo...

gracias por la difusion kompa ;)